En el contexto de las expresiones algebraicas, debemos atribuirle a cada incógnita un valor numérico.

Por ejemplo:

Si tomamos la expresión algebraica X + 5 y le atribuimos a la incógnita X un valor equivalente a 3, el valor de la expresión algebraica será 8.

  • Expresión algebraica:
    X + 5
  • Expresión algebraica tras haber cambiado la incógnita X por 3:
    5 + 3
  • Por tanto, el valor (resultado) de la expresión algebraica es 8:
    5 + 3 = 8

Esto también se aplica si la misma incógnita aparece varias veces en una expresión algebraica: a cada una de ellas le aplicamos el mismo valor numérico.

Por ejemplo:

Si queremos atribuirle a X un valor equivalente a 3 en las siguientes ecuaciones, obtendremos lo siguiente:

  • X + 5 – X = 3 + 5 – 3 = 5
  • -10 + X * (4 / X) = -10 + 3 * (4 / 3) = -10 + 3 * 11/3 = -10 + 4 = -6
  • X + Y – 5 = 3 + Y - 5