La propiedad distributiva de la división nos permite descomponer el primer miembro de una división en un número más pequeño. Esto simplifica la operación de la división y podemos resolver el ejercicio sin necesidad de utilizar la calculadora.

En los ejercicios que contienen la propiedad distributiva de la división, descomponemos para comenzar el primer miembro del número que se divide entre otro.

Por ejemplo:

54 : 3 = (60 – 6) : 3 = 60 : 3 – 6 : 3 = 20 – 2 = 18

Descomponemos el 54 en 60 - 6. El valor queda invariable ya que 60 - 6 = 54. Tanto 60 como 6 son divisores de 3 y, por tanto, el cálculo queda mucho más fácil.

Otros ejemplos:

  • 85 : 5 = (30 + 55) : 5 = 30 : 5 + 55 : 5 = 6 + 11 = 17
  • 104 : 4 = (100 + 4) : 4 = 100 : 4 + 4 : 4 = 25 + 1 = 26