La propiedad distributiva de la multiplicación nos permite descomponer el miembro más alto del ejercicio en un número más pequeño. Esto simplifica la operación de la multiplicación y podemos resolver el ejercicio sin necesidad de utilizar la calculadora.

Ejemplo de un ejercicio donde se aplica la propiedad distributiva con multiplicaciones

Supongamos que tenemos un ejercicio en el que hay una multiplicación sencilla, pero con números grandes, por ejemplo:

8 * 532

Gracias a la propiedad distributiva, podremos descomponerlos en ejercicios más sencillos:

8 * 532 = 8 * (500 + 30 + 2)

8 * 500 = 4.000

+

8 * 30 = 240

+

8 * 2 = 16

=

4.000 + 240 + 16 = 4.256

Más ejercicios para practicar la propiedad distributiva en el caso de la multiplicación

  • 37∗5=(30+7)∗5=30∗5+7∗5=150+35=185
  • 48∗6=(50−2)∗6=50∗6−2∗6=300−12=288